UNA VUELTA AL CASCO HISTÓRICO DE OURENSE A TRAVÉS DE SUS PLAZAS

Quince plazas con quince curiOUsidades

El casco histórico de Ourense está lleno de cosas por descubrir, en sus casas, en sus calles, en sus plazas, en su gente y en su historia. A través de quince de sus plazas haremos un curioso recorrido, con alguno de los detalles menos conocidos de estos lugares.

Quince plazas con quince curiOUsidades
Prazas do Casco Histórico de Ourense
Prazas do Casco Histórico de Ourense

Praza da Ferrería. En un edificio de esta plaza vivió una temporada Curros Enríquez.

Praza da Trinidade. El arco que da acceso a la iglesia de la Trinidad estaba emplazado originalmente en el Hospital de San Roque, en la Alameda, solar ocupado actualmente por el edificio de Correos.

Praza Saco y Arce. En su centro una estatua, “Torre do Baño” de Manuel Penín, que homenajea a dos mujeres, Obdulia Díaz y Lola Nóvoa, que acogían y criaban a los hijos de mujeres que trabajaban en el casco viejo, principalmente prostitutas. Su forma recuerda a una antigua tabla de lavar la ropa, porque así, lavando ropa y sábanas era como lograron el sustento para los más de cien niños que criaron.

Praza de San Cosme. Cibrán, Bocas y Milhomes, los tres protagonistas de A Esmorga de Blanco Amor bebieron de esta fuente, causandoles una buena indisposición, ya que como dice el libro: “Na fonte de San Cosme bebemos a morro uns grandes grolos de auga da pía, que nos fixo baleirar, de alí a pouco, todo canto tiñamos dentro”.

Praza Pena Vixía. La puerta adornada con “bestias” fue en su día la Casa de los Cadórniga, una de las familias más poderosas en el Ourense Medieval.

Praza da Imprenta. Los arqueólogos municipales sitúan el centro del Ourense romano en el eje que forman esta plaza y la de la Ferreiría, pero desafortunadamente no se conserva ningún resto.

Praza de San Marcial. Subimos hacia la calle Hernán Cortés y en los asientos que hacen de balcón hacia la plaza nos encontramos con tres cruces talladas en una de las piedras...¿de donde vendrán?

Praza da Magdalena. En el siglo XV este espacio era un cementerio.

Praza do Trigo. La fachada neobarroca del edificio de Urbanismo del Concello se caracteriza porque la cantidad de decoración de sus balcones aumenta según alzamos la mirada.

Praza dos Suaves. Y entre tanto nombre histórico, un homenaje de la ciudad al grupo de rock que ha llevado su nombre por todo el mundo.

Praza do Correxedor. Situación original del Convento de San Francisco, fue quemado y arrasado en el siglo XIV victima de las luchas entre el poder del obispo y de los ciudadanos, en uno de los episodios más cruentos de la historia de la ciudad.

Praza do Ferro. Junto a los soportales nos encontramos con la Paquetería Renol, uno de los negocios más antiguos de la ciudad.

Eironciño dos Cabaleiros. La casa de María Andrea era el Palacio de los Armada, pero fue entregado en herencia a la sirvienta María Andrea por su comportamiento heróico ante la invasión de los franceses en el siglo XIX.

Praza de Santa Eufemia. El edificio a mano izquierda según miramos a la iglesia de Santa Eufemia se construyó para compensar la plaza, por lo que si lo miramos desde la calle Lamas Carvajal veremos que apenas tiene 2 metros de ancho.

Praza Bispo Cesáreo. Esta plaza podría ser el catálogo del arquitecto Daniel Vázquez Gulías, ya que de el son los edificios de Alfredo Romero, Casa Junquera, Hotel Barcelona, Román Saco y Cía, y toda la decoración (jarrones, farolas, barandillas) de la Alameda.